miércoles, 27 de junio de 2012

Gilda Zárate: Una mujer con visión







Este es Max, nuestro reportero oficial. Los escritores autoeditados no disponemos de grandes presupuestos, así que hacemos lo que podemos con los medios que nos son dados.


Max y yo estamos muy contentos. Excitados, diría, por las expectativas generadas. Al fin y al cabo somos el primer blog vacío con 11 seguidores. El primer periódico que cubrirá una única noticia. Sabemos que estamos haciendo historia.


Esta es la primera entrevista de Max a una de las Inquilinas del Espejo. 


Os dejo con ella.


Recordad que podéis añadir tantas preguntas como queráis. Gilda las contestará encantada siempre que vea limpia vuestra aura...


¡Disfrutad!
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Me alegré de llevar una gabardina que cubriese mi barriga incipiente. Como periodista, debo estar en forma, pero Gilda Zárate me hacía parecer un león marino.  Cuando apareció tras la puerta de su apartamento me sorprendió su delgadez extrema. Miró por encima de mi cabeza, me cerró la puerta en las narices, descorrió la cadena de seguridad y por fin me franqueó la entrada.

- Bonito piso.

- Gracias. Es pequeño, pero me gusta. Los espacios amplios me ponen nerviosa.

Decidí ahorrarme lo de la agorafobia. Me han contratado para escribir artículos laudatorios pero sin que se note. “Hazles la pelota”, me dijeron. “Pero no seas muy obvio”. No es sencillo para un chimpancé encontrar un empleo serio. Cierto, no parece muy serio vestirse de humano para hacer preguntas a unos tipos como estos, pero es lo que hay. Al menos no me pagan en plátanos.

Como el piso era de verdad bonito, con su cocina de butano, su cama oculta tras unas cortinas espesas de colores terrosos y un montón de parafernalia esotérica, empecé por ahí.

- ¿Lo ha decorado usted misma?

La mujer arrugó la nariz. Lo intento, pero soy un mono. A veces el impulso de rascarme es incontenible. El ambientador con olor a mango y fruta de la pasión debía de contener algún químico al alérgico. La tal Gilda no está acostumbrada a elementos como yo. La evolución no ha sido justa con todas las especies.

- La mayoría, sí. Las cosas raras son regalos de mi hermana Elena. Esos platos de cerámica, por ejemplo. Y casi todas las figuras. Seguramente conozca a Elena. Es ella la que suele salir en los periódicos.

Hice memoria, pero no me sonaba de nada. Ninguna Elena Zárate en mis registros. Iba a disculparme y a inventar alguna cosa halagadora cuando observé que, en realidad, no la había ofendido.

- Lo siento, no tengo el placer.
- No se preocupe, quizá no sea un placer. Elena tiene la mala costumbre de mentir a los periodistas. Es una de las cosas que no compartimos, mi hermana y yo.

¡Bingo! Primera diana y ni siquiera había disparado. Drama familiar asomando bajo la alfombra. Gilda Zárate y su hermana famosa se odian. Gilda vive en su cuchitril del centro, resentida por el éxito de su hermana. Ninguna foto de mujeres sobre los muebles, ni en la pared. Veo en cambio dioses cubanos o brasileños, colgajos de colores… aquí hay un filón. Aunque no me lo aceptarán, seguro. Estos no quieren esa clase de chicha.

- Mis preguntas serán sencillas. No creo que se vea en la necesidad de mentir.
- ¡Oh! Descuide. Procuro no hacerlo.

Entonces sonó el teléfono. Gilda se ruborizó, farfulló algunos monosílabos y se disculpó conmigo por la interrupción. Se trataba de su novio. Más de dónde tirar, aunque no era ese mi cometido. Traté de pasar por alto todos los indicios que apuntaban hacia una historia sórdida de traición filial y fui al grano.

- ¿Cuál es su participación en la obra de Alicia Pérez Gil?

- Bueno, no soy la protagonista, claro. Alicia ha construido una obra coral. Mi capítulo habla sobre todo de una anécdota sucedida durante un viaje.

- ¿Se trata entonces de una especie de road movie literaturizada?

- No, no. Ni mucho menos. Se trata de deshacer los embrollos de mi hermana ¿sabe?

¿Es que esta mujer no tenía remedio? ¿Es que iba a volver sobre lo mismo una y otra vez? ¿Es que era Gilda Zárate la única persona que no quería hablar de su libro?

- Disculpe…

- Dígame.

- No quisiera molestarle, pero lleva usted un muerto al hombro.

Entonces lo tuve claro. Gilda Zárate, con sus brazos descarnados, su educación y sus artilugios extraños estaba loca. Una pena, porque además de loca era muy joven. Con unos kilos de más… Traté de quitármela de encima, pero no fue sencillo.

- Será una sombra.

- Es un muerto, señor. Un gorila. Creo que no le guarda rencor por lo sucedido, pero no le dejará en paz hasta que le lleve a… No sé, a casa de un tal Mario. Sí, ese Mario tiene una deuda importante

- Verá, yo tengo que hacer mi trabajo. Hay unas preguntas que… Su público quiere saber cómo… Algunos de los fans del libro me han pedido

- Sí, sí. Si yo lo entiendo. Pero no puedo, con ese gorila furioso colgado de su hombro. No me centro. Lo comprenderá usted.

- No puedo llevar un gorila ahí. Los gorilas son mucho más grandes que los chimpancés. No sé de qué me está hablando.

Pero sí lo sabía. Y en cuanto saliera de allí me iría derechito a casa de Mario. Le debo mucho a Mario, pero no cargaré con este mochuelo. Sin darme cuenta me llevé la mano al hombro izquierdo.

- No, no. Es en el otro. Le vendría bien una caricia, al pobre, pero no va a ser posible. Yo que usted iría recogiendo.

Lamentándolo mucho, debo decir que aquel fue el final de nuestra conversación. Gilda me acompañó hasta la calle y me emplazó para otro momento.


- Cuando vea usted que ya no tiene frío. Los muertos dan frío ¿sabe?Ha salido en todas las películas.


13 comentarios:

Gilda Zarate dijo... at 28 de junio de 2012, 0:11

Buenas noches, o buenos días. Estoy un poco despistada.

No me entusiasma el retrato de MAx, pero supongo que no puedo quejarme.

Para cualquier cosa, ya sabéis dónde estoy. Los personajes de promoción no tenemos escapatoria.

Un abrazo y muchas gracias.

Por cierto, no sé quién es la chica de los ojos marrones, pero alguien se le ha prendido al pelo...

Helena dijo... at 28 de junio de 2012, 9:06

Dice que su capítulo habla sobre un viaje, ¿un viaje a... dónde?

Gilda Zarate dijo... at 28 de junio de 2012, 9:24

Hola Helena:

Un viaje a Noruega. Para ver a mi hermana.
Preciosos los fiordos.

Gilda Zarate dijo... at 28 de junio de 2012, 9:30

Y también al pasado reciente. Aunque ese no fue un viaje voluntario. En realidad preferiría no haberlo hecho.

Montse dijo... at 28 de junio de 2012, 10:56

Hola Gilda... Y esa decoración con dioses cubanos y brasileños? Crees en esas religiones? Practicas alguna ? Gracias!

Iván Hernández dijo... at 28 de junio de 2012, 11:15

Dicen que Noruega es un lugar bastante deprimente aunque bonito. Y que la gente se suicida a menudo por ahí debido a la soledad y al clima. ¿Sabe algo de esto?

Gilda Zarate dijo... at 28 de junio de 2012, 11:18

Buenos días Iván:

No es necesario que me habléis de usted. Me hace mayor... Es verdad que no parezco una jovenicta, como mi hermana. tendríais que ver a Elena...

Tuve una compañera de trabajo finesa que me habló de los suicidios. Yo visité Noruega en verano, pero sé que durante cierto invierno pasaron cosas. Y sé que se habló de suicidio. Pero yo no suelo dar crédito a nada que no haya visto.

Iván... Veo que vienes muy bien acompañado. Aunque los espíritus que te rodean no son de difuntos. Da gusto ver cosas así.

Un abrazo y muchas gracias por venir.

Iván Hernández dijo... at 28 de junio de 2012, 11:23

¿Y de quién son entonces?

Gilda Zarate dijo... at 28 de junio de 2012, 11:43

De mujeres, principalmente.

Veo a una, morena, a la que le esperan grandes éxitos.

Gilda Zarate dijo... at 28 de junio de 2012, 11:45

Buenos días, Montse.

Yo sólo creo en lo que veo, y he visto muchas cosas.
Algunos de los dioses de los que habla Max me protegen. Sé que hay quien no cree en nada, y lo respeto. Pero yo me siento más segura así.

Una nunca sabe... Hasta que sabe.

Un abrazo.

Quanta dijo... at 29 de junio de 2012, 0:20

Preguntas..., preguntas..., tu lo que quieres es que te hagamos el trabajo de gratix :-)

Pero venga, preguntas:

1- Que es lo que Alicia se fuma para imaginar estos escenarios no-costumbristas?

2- Cuales son el autor y la novela preferidos de Max?

3- Cuantos muertos hay en las paredes del edificio del espejo?

4- Aparte de Max y del gorila, que animales hay por ahi, algun cordero? pollos?

Gilda Zarate dijo... at 29 de junio de 2012, 8:29

Hola ¿Quánta?

No puedo contestar a la primera. Yo sólo soy una creación y me parece una falta de respeto -y algo un poco temerario- meterme con quien me da de comer. No obstante diré que nunca la he visto fumar.

No le pregunté a Max acerca de eso, pero imagino que él mismo podrá contestar.

Hay 11 apartamentos y en todos hay al menos un muerto. En algunos, más. Eso es mucho muerto. Yo no descanso nunca...

Hay una oveja, hay perros, pollos, gatos...

Alicia Pérez Gil dijo... at 29 de junio de 2012, 13:08

Guatau, tienes un morro...

De todas maneras, me da en la nariz que estos disfrazan mucho de lo que hay en realidad.

No es que mientan, pero yo me fío poco...

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